- Animar a la lectura conociendo el mundo a través de la imaginación, sentimientos y emociones.
- Descubrir algunas leyendas de Olivenza como manera de conservar y valorar nuestro patrimonio.
- Servir de apoyo al Proyecto Lector del Centro.
- Promover las relaciones intergeneracionales, aprovechando el boca a boca, radio y televisión local.
Cada trimestre trabajaremos una leyenda.
LEYENDA DE LA CUEVA DE LA MORA
"Se cuenta que Felisberto Martins, de mote Taniças, labrador que fue en la finca Monte Nuevo, cercana a la aldea de Santo Domingo de Guzmán, soñó que una vieja le decía que en la Sierra de Alor estaba enterrada la estatua de un rey, esculpida en oro.
El labrador oliventino, durante las noches siguientes, al acostarse, pedía a Dios que el sueño se volviese a repetir para conversar con la mujer mayor(bruja).
Cierta noche, el cansancio lo venció y sin saber cómo, el sueño se repitió; él, nada más ver la imagen de la vieja, le pidió que le dijese la forma de encontrar la estatua de oro del rey. Entonces ella, fijando sus ojos en las pupilas del labrador, le dijo:
- La entrada para descubrir ese tesoro esta en los bajos de la Sierra de Alor, en las cuevas que allí están y tú bien conoces. Entra y levanta la tierra que te estorbe de la entrada; encontrarás un largo corredor, tapado igualmente de tierra, sácala y tendrás frente a ti una casa con bóveda de agua. Ésa es la señal de que estás cerca; si consiguieras llegar al otro lado de la llamada casa de agua, estarás frente a la estatua del rey”.
Pronunciadas estas palabras, la figura de la mujer se fue diluyendo y nuestro hombre quedó aturdido.
Un buen día, Felisberto intentó encontrar en las cuevas la verdadera entrada, pero como no podía hacerlo solo, contrató a varios trabajadores para realizar la tarea que duró varios años; su dinero se fue consumiendo lentamente. Un buen día encontraron el corredor, su alegría fue enorme, pidiendo a los trabajadores que no dejasen de cavar para encontrar la casa de agua. La locura del labrador era completa. Tras varios meses, por falta de dinero, tuvo que abandonar la tarea.
Dice la leyenda que se descubrió el corredor y la casa de agua, pero que la estatua de oro jamás se halló.
Hoy día persiste la leyenda de Taniças o de la Cueva de la Mora, como se llama en San Jorge de Alor y Olivenza".
Damos las gracias a Don Miguel Angel Vallecillo que nos contó la leyenda de forma divertida y adaptada a la edad de nuestros niñ@s.
LEYENDA DE LA CUEVA DE LA MORA
"Se cuenta que Felisberto Martins, de mote Taniças, labrador que fue en la finca Monte Nuevo, cercana a la aldea de Santo Domingo de Guzmán, soñó que una vieja le decía que en la Sierra de Alor estaba enterrada la estatua de un rey, esculpida en oro.
El labrador oliventino, durante las noches siguientes, al acostarse, pedía a Dios que el sueño se volviese a repetir para conversar con la mujer mayor(bruja).
Cierta noche, el cansancio lo venció y sin saber cómo, el sueño se repitió; él, nada más ver la imagen de la vieja, le pidió que le dijese la forma de encontrar la estatua de oro del rey. Entonces ella, fijando sus ojos en las pupilas del labrador, le dijo:
- La entrada para descubrir ese tesoro esta en los bajos de la Sierra de Alor, en las cuevas que allí están y tú bien conoces. Entra y levanta la tierra que te estorbe de la entrada; encontrarás un largo corredor, tapado igualmente de tierra, sácala y tendrás frente a ti una casa con bóveda de agua. Ésa es la señal de que estás cerca; si consiguieras llegar al otro lado de la llamada casa de agua, estarás frente a la estatua del rey”.
Pronunciadas estas palabras, la figura de la mujer se fue diluyendo y nuestro hombre quedó aturdido.
Dice la leyenda que se descubrió el corredor y la casa de agua, pero que la estatua de oro jamás se halló.
Hoy día persiste la leyenda de Taniças o de la Cueva de la Mora, como se llama en San Jorge de Alor y Olivenza".
Gracias, por enseñarle a nuestro hijo de una manera constructiva, divertida y con entusiasmo.Pilar
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